Economía

La Desigualdad y su impacto en el Desarrollo

Bogotá, D.C. 16 de abril de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Reuters.- Uno de los principales temas de debate de la próxima Cumbre del Fondo Monetario Internacional (FMI), a realizarse en Washington, es la brecha entre ricos y pobres, la cual va en aumento en diversos países. Desde hace algún tiempo, los economistas investigan sobre sus consecuencias.

El FMI, al que se le reprocha a menudo aumentar la Desigualdad económica, por sus políticas únicamente de corte financiero y no socioeconómico, en este momento, advierte sobre las consecuencias negativas de dicha brecha.

El Club de Países Industrializados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) evalúa la situación de forma similar, pero esta vez no argumentan política, sino económicamente.

"Si aumenta la Desigualdad en los ingresos, el crecimiento económico descenderá", según un estudio de la OCDE. Los investigadores de esa organización estimaron las pérdidas por la reducción del crecimiento en un 8,5% del Producto Interior Bruto (PIB) global en los últimos 25 años.

Para Alemania, el Instituto de Investigación de Berlín (DIW), en un estudio encargado por la Fundación Friedrich Ebert, cifró las pérdidas en 40 mil millones de euros.

Esos resultados hicieron que los defensores de la redistribución económica tuvieran motivos de sobra para la esperanza: finalmente, la evidencia parecía mostrar que la lucha contra la Desigualdad no solo es ética o políticamente necesaria, sino también económicamente sensata.

"Si fuera así, entonces todas las personas razonables tendrían que estar a favor de una mayor redistribución", dijo Holger Stichnoth, coordinador del grupo de investigación International Distribution Analyses en el Centro de Investigación Económica Europea (ZEW), en Mannheim. "Sería demasiado bueno para ser verdad", añadió.

Las críticas de dicho ámbito profesional a la metodología de los estudios, los datos y los períodos estudiados no se hicieron esperar. "Finalmente, no está claro si realmente hay una conexión positiva, negativa o nula" entre la Desigualdad y el crecimiento económico, sentenció Stichnoth.

Sin embargo, el debate aún no ha finalizado. Recientemente, los investigadores del FMI siguieron analizando resultados pasados e intentando identificar el punto exacto en el que la Desigualdad tiene un impacto negativo sobre el crecimiento.

No hay dudas entre los economistas sobre ciertos hallazgos. Por ejemplo, que las familias con bajos ingresos invierten menos en educación y, por lo tanto, tienen aún menos oportunidades en un mercado laboral que requiere trabajadores cualificados.

Como tampoco hay dudas de que la Desigualdad ha aumentado en la mayoría de los países. El FMI califica este fenómeno como "uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo". La brecha entre ricos y pobres, en sus 35 estados miembros, es "la mayor en 30 años", según la OCDE.

A nivel mundial, el desarrollo es similar. "La Desigualdad en los ingresos ha aumentado en las últimas décadas en casi todas las regiones del mundo", según el informe World Inequality Report 2018, en el que también colaboró el economista francés Thomas Piketty. La brecha económica sigue siendo estable en lugares donde siempre ha sido "extremadamente alta": en Oriente Próximo, África subsahariana y Brasil.

Entonces, ¿no hay ninguna esperanza de que esa situación cambie? ¿Los ricos se enriquecerán aún más y los pobres serán cada vez más pobres? El investigador de distribución Stichnoth no está de acuerdo: "A nivel mundial, los países que solían ser muy pobres se han recuperado mucho en los últimos 30 años". En China e India, la Desigualdad entre ricos y pobres es enorme. Y sin embargo, la brecha de ingresos de estos países, en comparación con EE. UU. o Europa, ha disminuido.

Esto también lo muestra el Coeficiente de Gini, un indicador numérico de Desigualdad. Teóricamente oscila entre cero (todos tienen la misma cantidad) y 100 (uno lo tiene todo). A nivel mundial, por última vez, estuvo situado en 65, una mejora significativa, según un estudio del Peterson Institute for International Economics (PIIE). Este hecho es una consecuencia del crecimiento económico de muchos países, que fueron en su momento pobres, sobre todo en Asia. De acuerdo con ese coeficiente, para 2035, la Desigualdad global podría reducirse aún más, a 61.

Entonces, en 2035, el índice global sería significativamente más alto que en determinados países tomados individualmente, como Alemania (29), EE.UU. (39) o China (47).

Si la Desigualdad global disminuyera "se trataría solo de un pequeño consuelo para aquellos que no tienen ningún beneficio (del crecimiento económico)", explicó Stichnoth. Según él, esos sectores serían los ingresos bajos y medios en Europa y EE.UU. Globalmente, pueden ser ricos, pero sus ingresos han aumentado o poco o nada, según el Informe sobre la Desigualdad Mundial. 

 

El aumento de la Desigualdad Global es también una de las posibles explicaciones para el surgimiento del Populismo, el Nacionalismo y el Proteccionismo. "Los ciudadanos pueden perder la confianza en las instituciones, lo que mina la cohesión social y la fe en el futuro", escriben los investigadores del FMI.

 

La cuestión es si los gobiernos podrán contrarrestar esta tendencia, ya que con frecuencia carecen de medios. Además, casi todos los países han privatizado gran parte de sus propiedades públicas desde los años ochenta. "Los países se hicieron más ricos, pero los gobiernos, al contrario, más pobres", de acuerdo al Informe sobre la Desigualdad Mundial. Esto limita su ámbito de acción en la lucha contra la Desigualdad.

Aprietan a las petroleras por las inversiones pendientes

Bogotá,D.C, 25 de marzo de 2018. Por Ómar G. Ahumada Rojas. Foto ECOS.- Con un barril de petróleo Brent (referencia de Europa) que este martes está en 70,1 dólares, cifra 2,5 veces superior al nivel más bajo que tuvo hace dos años (27,8 dólares el 20 de enero del 2016) por el desplome en su cotización, el Gobierno está llamando al orden a las diferentes petroleras que operan en el país, para que realicen las inversiones a las que se comprometieron en las rondas petroleras del 2012 y del 2014, respectivamente.

Para tal fin, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) adelanta una exhaustiva revisión a los contratos de exploración y producción firmados con ocasión de esos dos procesos competitivos y está comenzando a declarar incumplimientos en algunos casos, porque el dinero que las firmas dijeron que iban a ejecutar no lo han inyectado, específicamente, en la perforación de pozos exploratorios, que es la que confirma o descarta el potencial de las áreas asignadas.

En diálogo con EL TIEMPO, el presidente de la entidad, Orlando Velandia Sepúlveda, reveló que en dichas rondas se asignaron en el pasado 76 bloques, de los cuales efectivamente solo siete están operando, lo que significa que ni el 10 por ciento de las áreas ha tenido la inversión prometida.

Así respondió el funcionario a recientes comentarios de la industria sobre las mayores exigencias en el proceso de asignación de áreas en la cuenca Sinú-San Jacinto (Córdoba, Sucre y Bolívar) –que está en marcha– para el que se presentaron solamente seis firmas, luego de que al lanzamiento fueron 21 directivos petroleros. “Uno va aprendiendo de las experiencias y en las rondas del 2012 y del 2104 vinieron muchas compañías que tenían una muy buena capacidad financiera, pero poco interés real y efectivo de explorar. Y lo tengo que decir: en la mayoría de los pozos, ni el 10 por ciento de los contratos materializaron las inversiones en las dos rondas”, agregó.

En las revisiones que está haciendo, la ANH ha encontrado que algunas empresas han argumentado problemas con las comunidades y con la licencia ambiental, sobre los cuales la entidad está verificando en qué casos esta situación es real y en cuáles no. “Estamos verificando la veracidad de la información y el estado de las licencias ambientales. De lo contrario, estamos comenzando a declararles el incumplimiento a algunas compañías”, reiteró el funcionario.

No obstante, recalcó que en la mayoría del sector se viene reactivando la inversión y eso se vio en que en el 2017 hubo 54 pozos exploratorios, frente a 21 del 2016.

En la mayoría de los pozos, ni el 10 por ciento de los contratos materializaron las inversiones en las dos rondas

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Más exigencia

Sobre las causas de esa situación, Velandia sostiene que en el pasado los programas exploratorios eran poco exigentes y muchas firmas se presentaron, pero varias no tenían el interés efectivo de producir y ahora lo que se necesita son compañías de mejor calidad y que operen los campos.

“Estamos presionando a las compañías que llevan años sin actividad a que nos devuelvan los campos o a que hagan las inversiones”, señaló al recalcar que la excusa de los bajos precios ya no es válida.

Debido a este precedente, para el proceso Sinú-San Jacinto se exigió un compromiso mínimo en la inversión adicional que ofrecen las petroleras, que la mayoría de veces define al adjudicatario del área.

Adicionalmente, la ANH le da los últimos ajustes al registro de empresas, a fin de lanzar, al finalizar el primer semestre, el proceso competitivo permanente, que saldrá mínimo con otras 20 áreas, cuyos tamaños estarán entre las 50.000 y 60.000 hectáreas.

 

Para el próximo consejo directivo de la ANH se prevé tener listo el reglamento e inmediatamente se publica el listado de áreas.

Para este proceso, la ANH revisa si mantiene el requisito mínimo de inversión adicional. De otra parte, Velandia Sepúlveda dijo que sin contar los dos problemas del mes pasado en el Meta, la producción de crudo habría estado cercana a los 900.000 barriles, pues el mayor precio es un jalonador directo e inmediato para las empresas.

En abril, las reglas para el ‘offshore’

¿Por qué ha tardado la minuta de exploración en el mar?

El tiempo que hemos empleado es porque las mismas empresas han pedido espacios, tiempo y mesas de trabajo. La preocupación que tenemos es que las cosas nos queden bien hechas. Lo fundamental es que las empresas vean que están los elementos regulatorios para que puedan tener la tranquilidad de invertir en el país. Esperamos que el próximo mes de abril, a mediados, la minuta definitiva esté aprobada por el Consejo Directivo.

¿Qué cambios trae?

Cambian los períodos de exploración y producción. Además, inicialmente no contemplaba el tribunal de arbitramento, casi el punto de mayor discusión de las empresas. Afortunadamente, se logró un término adecuado, es decir, contemplar ya la posibilidad de esa herramienta, para resolver diferencias en los contratos.

¿Y los tiempos?

Teníamos 30 años, de los cuales eran 6 de exploración y 24 de producción. Ahora serán 9 años de exploración y 30 de producción, pero incorporamos un elemento, y es que esos 30 años los contamos desde la declaración de comercialidad, porque entendemos que todavía no está la infraestructura de transporte. A partir de ese momento, tendrá hasta cinco años para hacer esos desarrollos.

Colombia más atractiva para la inversión extranjera directa

Bogotá, D.C, 13 de marzo de 2018.- Redacción Ecos. Foto Revista Dinero.- Así lo determinó Zonamerica, el parque de negocios y tecnología situado en Uruguay, destacando que Colombia ha venido presentando un crecimiento económico paulatino pero con un gran impacto.

Zonamerica anota en dicha apreciación que el Valle del Cauca, departamento al Sur Occidente del país, se posesiona como una región dinámica y atractiva para atraer Inversión Extranjera Directa en Latinoamerica.

El parque de negocios y tecnología de Uruguay donde 24 países ponen la lupa para la inversión, señalaron que Colombia es un destino para la inversión en sectores como servicios empresariales, financieros, cosméticos, alimentación, entre otros.

Los campos económicos que más aportaron fueron transportes, almacenamiento y comunicaciones con una inversión total de 3.465 millones de dólares, seguido del sector petrolero con 3.458 millones de dólares y servicios financieros y empresariales con 1.662 millones de dólares.

Señala Zonamerica que Colombia se encuentra en el tercer puesto de los principales países receptores en Latinoamérica y que el Valle del Cauca ha venido presentando un crecimiento económico paulatino pero con un gran impacto, aportando en la actualidad el 10% del PIB nacional.

Adicionalmente se encuentran 150 multinacionales que han escogido al Valle por razones de ubicación estratégica, infraestructura vial y aeroportuaria, recurso humano capacitado y un sólido tejido empresarial.

“La región cuenta con más de 13 mil estudiantes universitarios, el 64% de los alumnos vallecaucanos se gradúan en programas relacionados con el sector de servicios y el 80% de las personas que trabajan en este sector tienen entre 18 y 35 años”, afirmó la firma.

Estas cifras fueron las razones por las que la zona franca de servicios de Uruguay se instalara en la ciudad de Cali. “Invertimos en Colombia porque consideramos que nos permite pensar en operaciones de gran escala. Zonamerica en Cali impulsará el progreso y otorgará mayores oportunidades de desarrollo en la región”, señaló Jaime Miller CEO de Zonamerica.

La subida de precio del petróleo trae nuevos planes, ¿llegaron los gozosos?

Bogotá, D.C, 26 de febrero de 2018. Texto revista Dinero. Foto Ecos.-Con mejores precios del petróleo, la ANH se alista para nuevas rondas y para capitalizar los cambios contractuales que se hicieron en épocas de vacas flacas.

El aumento en los precios del petróleo se ha convertido en la mejor noticia para la economía colombiana a comienzos de 2018. Sin embargo, algunos analistas han sido críticos y consideran que esta tendencia es coyuntural y que el país tiene que desarrollar una estrategia para no caer de nuevo en una enfermedad holandesa que agrave la crisis de la industria y el agro.

Dinero conversó con Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), quien explica la estrategia y cuáles son sus preocupaciones.

¿Cuál es el precio ideal para el crudo colombiano?

Arriba de US$50 está bien. 80% de nuestros campos tienen costos por debajo de US$42.

¿Qué pasó cuando se derrumbaron los precios?

Tomamos las medidas en el momento justo. En el plan de desarrollo 2015-2018 se nos dio la posibilidad y facultades de flexibilizar los contratos petroleros. Eso nos permitió tomar una serie de medidas.

¿En qué consistieron?

En flexibilizar los tiempos para que las compañías cumplieran los compromisos contractuales, también existe la posibilidad del traslado de sus obligaciones entre bloques de la misma compañía y flexibilizar un tema de garantías. Ello no desmejora las condiciones económicas del contrato.

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¿Qué efecto tuvieron?

El primer efecto fue que más de 120 contratos se acogieron a esas medidas de unos 360 que están vigentes y logramos salvar inversiones por más de US$1.200 millones. Me refiero a mantener viva la obligación.

¿Cómo se materializaron?

En 2016, Colombia cayó y tocó fondo y solo hicimos 21 pozos exploratorios. Como el compromiso era ampliar unos meses los términos para que ejecutaran, a partir del segundo semestre de 2016 comienza una recuperación en el precio. Por eso pasamos de 21 a 54 pozos en 2017. Y de tener 27 taladros en campo operando pasamos a más de 120 en 2017. Lo peor que hubiera podido pasar es que nos hubiera cogido la recuperación de precios de 2017 sin contratos.

¿Por qué?

Hoy estaríamos ofertando áreas para entregar esos contratos. Y en eso se pueden perder años. Mire lo que ganamos en tiempo. Estaríamos empezando ‘a calentar’ áreas, ofertarlas y reasignar 100 contratos.

¿Y las inversiones en 2017?

En 2017 las inversiones llegaron a US$4.000 millones en el sector, cuando en 2016 fueron de US$1.900 millones. El objetivo era que la gente no se fuera con precios caídos.

¿Cuáles son las metas para 2018?

Si se mantienen los precios, llegar a 65 pozos exploratorios; en producción estar por encima de 860.000 barriles y en inversión llegar a los US$5.000 millones.

¿Se han vendido bloques?

En algunas compañías sí, pero no fue muy generalizado. Es un negocio entre privados, pero la agencia tiene que autorizar la operación. No fueron más de diez.

¿Qué pasó con los off shore?

Es tal vez de lo más rescatable en épocas de bajos precios, pues no hubo ninguna cuenca frontera en el mundo que haya hecho tanta inversión exploratoria como la que se hizo en el caribe colombiano. Hicimos, desde 2013, más de 120.000 kilómetros de sísmica en esa zona, lo que no habíamos hecho en toda la historia del Caribe colombiano.

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Pero la duda es el costo de sacar esos recursos…

Hay una cosa cierta: no basta con encontrar el hidrocarburo, también hay que mirar si es rentable, de lo contrario se pueden quedar allá atrapados. El gas que está allí es aprovechable si se dan varios elementos. Lo primero, que el país dé claras señales contractuales y fiscales para que se viabilice ese negocio. Por ejemplo, permitir que se estructuren y se unan varios descubrimientos para hacer evaluaciones económicas. Lo segundo es dar las señales fiscales y allí viene la aprobación de las tres zonas francas para el off shore que también manda una señal fiscal. Otro factor es revisar los términos de la minuta contractual, que es el proceso en el que estamos hoy.

¿Qué está pasando con los contratos en el sector?

Discutimos el reglamento de la contratación petrolera en Colombia y terminó con la promulgación del Acuerdo 2 de 2017.

¿Cuáles son los principales cambios?

Ajustarlos a la coyuntura de precios y hacer los derechos económicos más progresivos. Además, eliminamos la famosa tabla de precios unitarios.

¿Y las asignaciones?

Ese tema cambió. Veníamos manejando un esquema de rondas cada dos o tres años. Ahora es un esquema permanente de asignación. Un proceso competitivo pero permanente. En la medida en que nosotros vayamos actualizando nuestro mapa de tierras, avanzaremos en la asignación de nuevas áreas. El otro mecanismo excepcional es la asignación directa que estamos reglamentando.

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¿Qué ronda viene?

A mediados de marzo se cierra el proceso por las áreas del bloque Sinú - San Jacinto. En abril estaremos asignando los 15 bloques.

¿Qué esperan en inversión?

Los programas exploratorios mínimos más o menos exigen inversiones por unos US$300 millones.

Hay preocupación por temas como las consultas populares, las licencias ambientales y la seguridad física. ¿Qué está viendo allí el Gobierno?

Hemos avanzado en el tema ambiental, si llega la paz mejoraremos la seguridad física, pero hoy el tema social es el punto más crítico.

¿Qué hacer?

El argumento de la comunidad es que es un tema ambiental: van a acabar el agua, los recursos y no los queremos acá. Cuando uno se sienta con los ciudadanos lo que más les preocupa es el empleo, la demanda de bienes y servicios, las retribuciones económicas para su región y, finalmente, el tema ambiental. Si las motivaciones son esas, entonces hay que buscar los mecanismos para solucionarlas.

¿Y los no convencionales?

Se llama prospección en yacimientos en roca generadora y allí tenemos varias áreas ofertadas. No será una licencia para fracking, será una licencia para que busque yacimientos en roca generadora y determine qué mecanismo de estimulación requiere, no necesariamente tiene que ser fracking. Estamos viendo qué potenciales hay y qué técnica es la adecuada. Hay siete áreas que están en exploración en el Magdalena Medio y en el valle inferior del Magdalena.

Industria Petrolera Colombiana con buenas expectativas: Velandia

Bogotá, D.C. 17 de febrero de 2018. Por Redacción Ecos. Foto: Diario El País.- La industria de los hidrocarburos en Colombia ha generado excelentes noticias en los últimos meses, que generan expectativas muy positivas para el 2018, considerando lo que significa para las finanzas públicas.

Orlando Velandia Sepúlveda es una voz calificada de un sector estratégico para el futuro de Colombia y el Postconflicto, por ser el Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Sus planteamientos pueden indicarnos cómo es la realidad del sector, las proyecciones de producción, las expectativas del mercado petrolero y la operatividad de la industria.

Primero que cualquier otra interrogante, Velandia Sepúlveda reporta el Balance del Sector de Hidrocarburos en el 2017: “Fue un año en el que hubo unas evidentes señales de recuperación. Los indicadores que tenemos que mirar son taladros, pozos exploratorios y producción. Después de un año crítico como 2016, donde había 27 taladros operando en actividades de exploración o en el desarrollo de campos, el año pasado terminamos casi con 130, significando un enorme aumento en este aspecto” afirma.

En cuanto a la producción, el Presidente de la ANH señala que el 2017 terminó “con más de 10.000 barriles de producción diaria, por encima de la meta fiscal, que eran 840.000 barriles diarios y se registró un promedio de 854.121 barriles”.

“Hubo una buena señal de recuperación, pero estábamos todavía en US$47 o US$48 por barril, pero al finalizar el 2017 y lo que vamos de 2018, tenemos precios por encima de los US$60”, especificó el alto funcionario.

En lo referente a las expectativas sobre la exploración, el titular de la ANH expresó que se espera “mantener una tendencia creciente en pozos exploratorios y nos hemos puesto una meta de 65, es decir, crecer casi un 20% respecto a los del año pasado, cuando tuvimos una clara recuperación, perforando 54 pozos al 31 de diciembre. Esto teniendo en cuenta que, en 2016, tuvimos 21 pozos, cuando en los buenos años, 2013-2012, superamos los 100”.

El PIB no lo es todo, existe otra riqueza

Maracay, 4 de febrero de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Enonomy Press.- La situación financiera y económica de las naciones y su complejidad ha promovido examinar los indicadores y parámetros de análisis de la productividad, la riqueza y el bienestar económico.

Se acostumbra a medir la actividad económica de un país basado en su Producto Interior Bruto (PIB), es decir, en todos los bienes y servicios producidos dentro de sus fronteras, restando lo traído del exterior. Pero no se considera lo que en verdad genera crecimiento económico sostenible: las personas que lo habitan y sus vastos recursos naturales.

Esta es la idea central de un nuevo Reporte del Banco Mundial, The Changing Wealth of Nations 2018, La Riqueza Cambiante de las Naciones 2018, que analizó la composición de la riqueza de 141 países en un periodo de 20 años.

En este sentido, las estimaciones de riqueza de las naciones estudiadas se calcularon de acuerdo con cuatro clases de activos:

• Capital producido: maquinarias, edificios, suelo urbano residencial y suelo urbano no residencial, todos medidos a precio de mercado.

• Capital natural: fuentes de energía (petróleo, gas y carbón), minerales (incluyendo diez categorías), tierra fértil (para el cultivo y para pasturas), bosques y áreas protegidas. El capital natural se mide como la suma del valor de las rentas generadas durante la vida de un activo.

• Capital humano: el valor de las habilidades, la experiencia y el esfuerzo del trabajo de la población a lo largo de su vida desglosada por sexo y por situación laboral (empleado, autónomo). El capital humano se mide como el valor de las ganancias a lo largo de la vida de una persona.

• Activos extranjeros netos: la suma de los activos y pasivos externos de un país; por ejemplo, la inversión extranjera directa o las reservas monetarias.

De esta manera, el nivel de desarrollo económico de un país está estrechamente relacionado con la composición de su riqueza nacional.

Según el Informe del BM, la riqueza mundial creció un 66% de 1995 a 2014, pero lo hizo de forma desigual: la riqueza per cápita en los países de altos ingresos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es 52 veces mayor que la de los países de ingresos bajos.

En el mundo, el capital humano representa dos tercios de la riqueza total, constituyéndose, así, como el componente más importante. En el caso de América Latina, el capital humano conforma el 60% de su riqueza, mientras que el 24% es capital producido y el 18% es capital natural.

Pero a pesar de que la gran riqueza de las naciones está en su gente, en la actualidad las mujeres representan menos del 40% de la riqueza del capital humano mundial debido a menores ingresos, menor participación laboral y menos horas promedio de trabajo. Una mayor paridad de género podría generar un aumento del 18% de la riqueza, señala el estudio.

Por su parte, los recursos renovables, la tierra agrícola, los bosques y las áreas protegidas, pueden producir beneficios a perpetuidad si se los gestiona de manera sostenible. En países de bajos y medianos ingresos, como es el caso de América Latina y el Caribe, el valor de los activos renovables se duplicó con creces, manteniéndose al día con el crecimiento de la población en promedio.

A diferencia de los recursos renovables, el capital natural no renovable, como los combustibles fósiles y los minerales, ofrecen una única oportunidad para financiar el desarrollo mediante la inversión de rentas de recursos. Es decir, solo se pueden reinvertir una sola vez, ya que el capital natural está agotado.

El capital natural tiene mayor preponderancia en los países de ingresos bajos (representaba el 47% de su riqueza en 2014). Pero hacerse rico no tiene que ver con liquidar los activos naturales para crear otros activos: el capital natural por persona en los países de ingresos altos de OCDE fue tres veces mayor que en los países de ingresos bajos en 2014, aunque la participación del capital natural en los países de altos ingresos de la OCDE fue solo del 3%.

Casi dos tercios de los países que han tenido ingresos bajos desde 1995 se clasifican como países ricos en recursos o países frágiles o en conflicto, o ambos. Esto demuestra que los recursos naturales por sí solos no pueden garantizar el desarrollo: se necesitan instituciones sólidas y un buen gobierno para garantizar que las rentas se reinviertan y no se utilicen por completo para el consumo.

Debido a esto, el estudio afirma que, dado que la composición de la riqueza cambia con el desarrollo económico, los países deben administrarla como una cartera de activos. El crecimiento se debe en parte al uso más eficiente del capital natural y a la inversión de las ganancias de las fuentes de capital natural, como los minerales, en infraestructura y educación. Justamente, esta inversión da como resultado un crecimiento de la riqueza total. 

El estudio es concluyente: el PIB no lo es todo. Esta medida deja afuera valiosos recursos de los países y la manera en que se invierte. La riqueza debe usarse como un indicador de sostenibilidad en los países.

El Blockchain abre sus espacios

Maracay, 13 de enero de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: CrytoEconomy.- La Blockchain es una de las opciones que el universo digital aportará a diferentes sectores económicos y financieros este 2018.

Los avances en las investigaciones de su impacto y valor agregado, tomando en consideración que la Blockchain es una lista inmutable de registros de transacciones que está replicada en múltiples entidades, la está haciendo muy atractiva para sectores que requieren versatilidad en sus estrategias y operaciones.

Originalmente se había adaptado como base del Bitcoin y se usó en otras criptomonedas, pero su uso podría escribir un nuevo hito en la historia tecnológica de la próxima década.

Entre los hitos recientes se encuentran de la Blockhain se puede mencionar el interés generado por las criptomonedas y las ICOs, la explosión del ecosistema Ethereum, el debut de Japón como primera Gran Economía en aceptar al Bitcoin como un instrumento oficial de pagos, la emisión de los primeros futuros del Bitcoin por parte de la Chicago Mercantile Exchange, el estudio por parte de una veintena de países para emitir sus propias criptomonedas, la preparación de grandes bancos y corporaciones para la masificación de aplicaciones basadas en la Blockchain y el avance para el respaldo monetario de criptomonedas más allá de la Tecnología.

Según investigadores asociados al Foro de Davos, se espera que, en 2018,  se desarrollen aplicaciones basadas en la Blockchain para los siguientes 10 rubros bancarios, financieros, gubernamentales, actuariales, investigativos, entre muchos otros:

1. Servicios Bancarios – Pagos y servicios mercantiles, intercambio de divisas y transacciones internacionales, incluyendo remesas.

2. Servicios Financieros – Plataformas para préstamos, monederos digitales, pagos peer-to-peer, gestión de activos, seguros de todo tipo

3. Levantamiento de Capital – Plataformas para Crowdfunding y emisión de ICOs

4. Contratos Inteligentes – Auto ejecutables y complementados por el aprendizaje automático.

5. Gestiones Diversas – De Identidad, de Seguridad, Certificaciones y Credenciales, principalmente mediante el uso de Ethereum.

6. Aplicaciones de Gobierno – Votaciones y referendos, legislación, eliminación de burocracia, ciudades inteligentes y acceso a servicios electrónicos gubernamentales.

7. Descentralización de Mercados – Incluyendo la evolución de la Economía Colaborativa

8. Cadenas de Suministro – Internet de las Cosas (IoT), principalmente a través de IOTA.

9. Almacenamiento de Datos - Descentralización de servidores en la nube, registro de bienes raíces y otras propiedades, aplicaciones de salud.

10. Plataformas de Predicción y Consumo de Contenido – Juegos de azar, Paywalls.

Estas aplicaciones tienen en común que: a) Se requiere un libro de registro; b) Existe diferentes interesados en ver o modificar dicho registro; c) No hay un tercero de confianza irrebatible; d) Los diferentes actores no se conocen y; e) Se requiere una verificación pública. 

Sin estas premisas, es mejor construir bases de datos, en vez de hacer aplicaciones basadas en la Blockchain. Una decisión importante sería, para el sector gubernamental, porque el Blockhain contribuiría a la verificación publica de escenarios como las elecciones, referendas, licitaciones, etc.

Una mirada económica al 2018

Maracay, 10 de enero de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: PIKcaso. Existe un interesante estado de ánimo en los mercados y en los analistas económicos para este 2018. Un consenso internacional, entre analistas, académicos y funcionarios gubernamentales expresa que este año será tan bueno o quizás mejor que el 2017, en términos de consumo, empleo, inflación y crecimiento.

En este orden de ideas,  esto no se explicará, con la excepción de países como España y otras naciones de América Latina, solo por la recuperación de la crisis, sino también por la fortaleza de sus mercados. Cada vez son más las grandes naciones que, como EE.UU., han alcanzado su PIB potencial y se disponen a superarlo.

Pero las preocupaciones también están presentes. La primera es el estancamiento de los salarios reales y la lentitud en la recuperación de la productividad. Otra importante son los riesgos geopolíticos de líderes imprevisibles y escépticos ante la globalización como Donald Trump, vuelcos inesperados como el Brexit, violencia incontenible como la de México o crisis territoriales como la de Cataluña.

Indudablemente surgirán distintos debates. Destacan, entre ellos, cómo debe dividirse el poder o distribuirse la riqueza, hasta qué punto necesitamos más reformas estructurales para mejorar la productividad, estimular la promoción social, reducir la precariedad y la pobreza y garantizar la sostenibilidad de las pensiones y ayudas de intervención de las poblaciones vulnerables.

El Fondo Monetario Internacional, que siempre es más prudente que de optimista, ha tenido que revisar al alza sus previsiones mundiales de crecimiento para el que viene. Abandonamos, según el FMI, un año donde el PIB global habrá aumentado un considerable 3,6% y llegamos a otro donde avanzará una décima más.

Goldman Sachs, más optimista, se anima a apuntar que ellos esperan un 4% de crecimiento en 2018. Son cifras menores pero muy parecidas a las de los años anteriores a la crisis económica. El temido enfriamiento de China seguirá siendo un factor relevante.

El crecimiento es,  sustancialmente, el propio impulso de la recuperación económica, el fortalecimiento de la demanda sobre todo en China y en los países desarrollados y, en términos más globales, el incremento de la confianza y la actividad de los inversores, la reactivación de la producción industrial, la mejora en el acceso al capital y las condiciones de financiación y, por fin, unos precios del petróleo que, a pesar de su recuperación, se mantendrán el año próximo por debajo de los niveles de 2010.

El crecimiento económico acelerado se traducirá en millones de puestos de trabajo. Eb los últimos cinco años, el desempleo se ha reducido cerca del 40% en las economías avanzadas hasta el punto de que algunas de ellas, como Alemania, han alcanzado el pleno empleo. Es cierto que sigue y seguirá habiendo situaciones preocupantes como las de Grecia o España, pero también lo es que, por ejemplo en el caso de España, el desempleo caerá en un 37% entre 2012 y 2018.

Liderarán el crecimiento económico los países emergentes y, muy especialmente, los asiáticos. Destacarán entre ellos Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam. La región de naciones emergentes que menos crecerá será América Latina y el Caribe, muy por detrás de Oriente Medio y el Norte de África y de la media de los países subsaharianos.

La inflación se mantendrá en unos niveles extraordinariamente modestos por una mezcla entre los bajos precios de las materias primas, en especial, de la energía, y por una lenta recuperación de los salarios. La inflación media en las economías desarrolladas no llegará al 2%, la cifra que suele invitar a los bancos centrales a elevar los tipos de interés y, en consecuencia, a encarecer la financiación.

En los países emergentes y en desarrollo, aunque se espera que repunten los precios dos décimas más rápido que este año, lo cierto es que a mediados de 2017 su inflación cayó a mínimos de los últimos ocho años. En 2018, el FMI cree que la inflación de los emergentes y países en desarrollo, con la exclusión de casos especiales como Venezuela, se situará en el 4,4%.

Otros debates como nuevos retrasos de la edad de jubilación (la sostenibilidad de las pensiones sigue sin estar asegurada), la necesidad de una renta mínima que mitigue la embestida de la robótica, una reforma laboral que recorte la dualidad y la discriminación de determinados colectivos o la apuesta por una educación excelente y continua que, además, reduzca el fracaso escolar, serán muy certeros escenarios de consenso.