Al Oido

Las plenarias imponen el ritmo legislativo

El tiempo se convirtió en un dictador y en el enemigo número uno de la actividad legislativa. Por esa razón, el ritmo del trabajo de las comisiones quedó casi nula y sólo las plenarias tanto de Senado como de la Cámara de Representantes, adelantan una intensa labor para sacar adelante los proyectos que implementan el Acuerdo de Paz, debido a que hasta el 30 de noviembre se cumple el plazo para que se aprueben bajo el mecanismo del Fast Track.

Las convocatorias de las plenarias dejan atrás los debates de control político y la aprobación o archivo de iniciativas legislativas en las respectivas comisiones. 

Así las cosas, todo indica que después del 30 de noviembre, empieza el corre y corre para aprobar los proyectos que habían quedado en segundo plano por el acelere de sacar adelante la arquitectura jurídica de la paz.